El verano no huele a maleta nueva. Huele a piel al sol.
Hemos reunido las fragancias más luminosas de la casa en una sola colección: cítricos mediterráneos que despiertan, neroli y azahar recién abiertos, higo verde a la sombra, pieles saladas de después del baño y ese punto solar y goloso que engancha sin empalagar.
No intentan parecer caras. Huelen caro.
Todas inspiradas en las grandes casas de la perfumería de lujo y fabricadas en España. Tú decides si hueles a mañana de mercado, a mediodía de playa o a noche que no quiere acabar.








